viernes, 21 de diciembre de 2012

Carta Annie a Finnick. Personaje Los Juegos del Hambre.

Querido Finnick:
Desde que has fallecido todo cambió para mí.
Desde chiquita he sufrido, he pasado por momentos duros, estuve muy mal muchisimas veces, y transité caminos que se me hicieron dificiles de transitar. Sin embargo, cuando tú llegaste a mi vida... Todo había mejorado un poco, va, ¿Qué poco?, había mejorado bastante. Tú eras mi subsistir, eras quien me hacía sobrevivir el día a día, eras quien alimentaba mi felicidad y me hacía mantener de pie. Te sacrificaste por mí cuando me llamaron para ir a los juegos del hambre, y has muerto en el intento que, NO ha sido vano, de mantenerme con vida.
¿Cómo te agradezco todo lo que has hecho por mí?. ¿Cómo hago para corresponderte?. ¿Cómo puedo pagarte?.
De entre todos los dolores que he tenido que soportar a lo largo de mi vida, de entre todas las pérdidas que pasé. la tuya ha sido la peor. La tristeza paraliza cada parte de mi cuerpo, la culpabilidad me altera y congela cada gota de sangre. Has muerto para mantenerme viva, y por eso sigo en pie.
Sin embargo, llegaron dos personitas a mi vida que le dieron un poco de color, personitas que secaron mis lágrimas. Son dos niños huérfanos que he conocido en el Distrito 13, tienen diez años cada uno y para mí son como mis hijos aunque no los haya criado. Voy a defender a estos niños con uñas y dientes porque los amo. Estos niños aminoraron mi tristeza y me sacaron alguna que otra sonrisa, ahora son mi familia.
A los niños, antes de que se duerman, les relato un cuento. A veces les relato la historia de nuestro amor, con un toque de magia y sacando las partes catástroficas, otras veces les cuento sobre un príncipe llamado Odair que dio todo por una mujer que al fin y al cabo no lo mereció, pero que tuvo suerte.
Finnick, no sé como decirtelo, pero... Gracias, te lo digo con todo mi cuerpo y alma, te lo digo de todo corazón, te lo digo de una manera tan inexplicable de expresar. Siento gratitud hacia tí con cada célula de mi cuerpo, te siento presente con toda mi alma y sé que estás conmigo a pesar de todo.
Nunca habrá un hombre como tú, Finnick. Tan bello y tan noble.
Perdón y Gracias.
Annie.

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